2.008: El año para el olvido de las Economías Mundiales.
Este año 2.008 ha sido especialmente negro ante la caída de las diferentes Bolsas mundiales, centrándonos en la Bolsa Americana, desde mediados de Marzo se vienen dando episodios negros uno detrás de otro, por enumerar algunos de ellos, el rescate de Bear Stearn por JPMorgan, el problema de las empresas de préstamos hipotecarios Freddie Mac y Fannie Mae que fueron intervenidas por el Estado, la desgraciada caída de Lehman Brothers, y los consecuentes rescates financieros por parte de el Gobierno americano y por último el plan de Rescate de 700.000 Millones de dólares y el desastre de las empresas del motor, protagonizada por Detroit, GM, Ford y Chrisler.

Edificio Lehman Brother significó un duro barapalo en Septiembre.
Todos estos avatares han tenido de telón de fondo siempre al mismo protagonista, el Gobierno Americano, actuando de padrino que respalda a su ahijado cuando éste se ha portado mal. En un inicio se habló, e incluso discutimos acerca de la idoneidad de que ese amparo fuera legal y lícito, basando nuestras preocupaciones en el por qué una empresa privada ha de ser salvada por el estado cuando esta no ha hecho bien sus deberes.
Pero lo que sí es cierto, es que ante el desconcierto global y con el ánimo de no endurecer la credibilidad de los países y el entorno global económico, se amparó a todas las empresas con problemas bajo el manto de la “madre estado”…Bueno, todas las empresas privadas con intereses para el mismo a fin de no desequilibrar esa confianza que se quebrantó durante el año, ante la mirada atónita del mundo.
Hoy, los problemas persisten, y el futuro se presenta bastante enrarecido, fundamentalmente para sectores como el inmobiliario, construcción, Servicios, motor, en definitiva ha bajado el consumo de nuestros habitantes y por supuesto el grado de liquidez de las familias como antesala de la consecuencia anterior.
Y todo sigue igual, no parece que existan actuaciones dedicadas a tomar medidas racionales y estudiadas, prefiriendo cambiarlas por un improvisado soneto de cuerdas sin afinar, tocando sin coordinación entre ellos.
Tengo la esperanza de que esta orquesta empiece a sonar de forma correcta, a adjudicarse cada uno las partituras necesarias y oportunas para que el próximo 2.009 sea el principio de la salida a todos los altibajos que sufrimos actualmente.



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